SERIGNAC
Sérignac es un gran burgo que antes hay que atravesar hasta llegar al pueblo propiamente dicho. A modo de fachada se eleva un importante edificio con una gran puerta de entrada precedida de un puente (que sustituye al antiguo puente levadizo). Esta construcción de ladrillo presenta una torre central con campana y debe datar del siglo XVI o XVII (justo después de las Guerras de Religión), época en la que todavía era necesario proteger el pueblo de toda incursión enemiga.
Una vez franqueada la puerta de entrada, hay que girarse y retroceder un poco para observar de nuevo el edificio. Este, con sus dos avanzadas laterales de forma circular, adquiere un aire de fortaleza.
Al sur, al otro extremo de la calle central, bordeada ésta de bonitas casas burguesas y de algunas construcciones más antiguas, nos encontramos el campanario de la iglesia sobre otra puerta.
La iglesia está consagrada a los Santos Mártires de Milán, Gervasio y Protasio. Según una bula de 1240 esta parroquia dependía de la abadía de Moissac. En 1561 sufrió los desastres de las Guerras de Religión; en 1772 fue reconstruida, conservando su pintoresca situación en un extremo de la calle principal. Un violento incendio la destruyó de nuevo el 31 de julio de 1949 y sólo se salvó el campanario. En 1950 hubo algunos trabajos de reconstrucción. El campanario fue rehabilitado en 1932 y está todavía situado encima de la puerta sur del pueblo. |